Siempre he admirado la planificación de la carrera espacial que llevó el hombre a la luna. Para abordar el Apolo hay que empezar por el Mercury. Este fue mi primera aproximación a la robótica y estoy especialmente orgulloso de los resultados con el obtenidos.
Los requerimientos eran
sencillos:
Hacer un sistema que permitiera detectar y aproximarse a un objeto extraño (un trasto) en un espacio asignado ( en el salón ).
Se tomo como base una grúa de juguete radio controlada. Se le realizaron modificaciones mecánicas para aumentar su movilidad y se le implantaron sensores de contacto y proximidad.
Y funcionaba.